En febrero de 1947
los Sres. John Percy Burgert y Walter H. Burgert (padre e hijo
respectivamente) deciden comprar a través de recomendaciones de
amistades, una fábrica de pintura denominada Sahlin y Cía S.R.L., una
empresa que operaba en el mercado desde 1932 como subsidiaria de su casa
matriz de E.E.U.U.. Formalizan su decisión con un contrato societario en
julio de 1947 con una sociedad denominada Burgert y Cía S.R.L.
donde fueron socios al 50% cada uno.
Al
terminar la 2da Guerra Mundial la empresa buscaba satisfacer cualquier
tipo de necesidad: desde pintura para quesos, ceras para piso, pinturas
navales, pintura para chapas acanaladas asfálticas, pinturas en pasta al
aceite, hasta disolución de películas de cine con nitrocelulosa para
poder fabricar lacas nitrocelulósicas. La Empresa fue discontinuando la
variedad de distintos productos para concentrarse en la línea de la
madera.
En el mismo año 1947
fallece don John Percy y en 1953 completan la sociedad la madre y la
esposa de Walter. Los años de dictaduras e inflación no promueven el
crecimiento para Don Walter y su empresa, sino de afianzamiento en una
buena clientela, una excelente calidad y un esmerado servicio,
construyendo Burgert y Cía S.R.L., de la mano de los productos
CENIT, un nombre de honestidad, respeto y cumplimiento. No es hasta que su
hijo menor, Gerardo, muestra interés y compromiso en la industria, que Don
Walter libera la idea de crecimiento.
Se completa la línea
de productos nitrocelulósicos con sistemas pigmentados, colores y tintas.
Se ofrece al mercado productos con una mucha mayor resistencia al rayado y
de más sólidos.
En la década del 70
se comienza a fabricar en el país materias primas para los poliuretanos
que hasta el momento eran importados de Alemania. Inmediatamente la
Empresa desarrolló toda una familia de productos transparentes, fondos
pigmentados y colores de terminación para su uso en sopletes con aire, sin
aire y aplicaciones a cortina y rodillo en líneas de barnizado automáticas
con hornos de infrarrojo y aire caliente.
En 1980 se intentó
comenzar con sistemas curados por rayos ultravioletas, pero las
dificultades económicas que se avecinaban y las inversiones necesarias
postergaron esta decisión hasta la importación de un horno y un aplicador
a rodillo en 1994 para su uso en nuestro laboratorio, para investigación y
desarrollo como así también control de calidad. Con espíritu pionero se
desarrollan las primeras fórmulas necesarias para su utilización en las
carpinterías. Inmediatamente se conformó un mercado de consumo al
comprender los industriales que con este sistema, el secado de los
materiales se reducía a 30 segundos. Los fondos y terminaciones
transparentes se complementan con pigmentados y masillas tanto para
rodillo como para soplete.
Burgert y Cía
S.R.L. se transforma en Burgert S.A. en 1997 para lograr una
administración a través de un directorio más formal dando lugar a los
individuos que muestran mayor compromiso en la sociedad.
Producir materiales
más amigables ecológicamente y que disminuyan la polución atmosférica ya
es una clara premisa para Burgert S.A.. 1997 fue el año en que se
vendió el primer litro de laca al agua estableciendo un cimiento firme en
sistemas acuosos que complementan toda la familia de curados por
radiación, para nuestro desarrollo en el tercer milenio.
Tres generaciones
han sembrado aquel espíritu pionero de honestidad, economía y compromiso.
La continuidad de esto, asegura otros 60 años de crecimiento
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